El ritmo de la música, el ritmo del baile.
El ritmo del corazón, el ritmo de la vida.
El ritmo de Tokyo, el ritmo de la ciudad.
Fotos...explicadas ¿Alguna vez pensaste en voz alta?
Me inquieta pensar que el mundo no es como lo percibo, que hay una realidad que se me escapa.
Atrapan las miradas del que, ignorante, las intenta atravesar para observar el cielo.
La quietud del agua recibiendo los tenues rayos de sol que se cuelan entre las ramas, las atormentadas por los inviernos y veranos, la hojarasca que se resiente de la noche quejandose con crujidos que solo aprecian los seres subterráneos.
Hace un par de noches, mirando a la luna, le volví a ver la sonrisa.
Amaneciendo nunca se aprende nada nuevo, solo se intenta aprender lo que el día nos depara.
A veces me pregunto cuando atardece el carácter de una persona; se sabe cuando anochece, o cuando está anocheciendo, pero no se sabe cuando está atardeciendo.
No hay nada como volver a casa queriendo volver..las cosas estan donde las dejastes...casi siempre.
Las vida de la gente es muchas veces parecida a las ramificaciones de un árbol, con muchas decisiones que tomar si quieres llegar a lo más alto posible.
La vida a veces es mucho menos nómada de lo que algunos quisiéramos, y a veces mucho más de lo que otros quisieran.
Suave y tierna, áspera al tacto del ingenuo. El sol amaneciendo sobre el puerto de Barcelona, el melocotón que solo aprecian los que no han perdido el manual de niñez.
Oscuros deseos se apoderan de mi cuando la noche acontece...nunca nadie está a salvo de las garras del aferrado sentimiento nostalgico que nos envuelve.
Los atardeceres tienen, por si mismos, magia en su esencia. Pero este es especial, este es un atardecer de Julio, sobre Montserrat. Atardecer de un domingo especial, en compañía especial y con recuerdos especiales y esperanzas más especiales aún.
Me he fijado en que cuando se pretende recordar a alguien, se le suele (ya sea pintado, esculpido, descrito...) pecar de poco realismo. Quiero decir que, está muy bien el recordar lo que alguien hizo bien, ¡pero sin olvidar lo que hizo mal!
Siempre me han intrigado los grandes obeliscos y pilares dispersos por el mundo...¿Serán objeto de algún oculto complejo?
Un puente inservible...¿Habrá otro para cruzar? En la foto no se ve...pero si, lo había.
La fuente de Prades. Si habéis estado en la fiesta alguna vez, sabréis que de ésta fuente mana cava en lugar de agua durante toda la noche...un fiestón, vamos.
Cada vez que miro esta foto me maravillo más de lo semejante que son los caprichos del agua formando olas y el ir y venir de los pormenores de la vida. En cada gota immobilizada de la imagen, imaginad un deseo, anhelo, frustración...tendreis que admitir que es muy parecido a vuestro "mapa" de sentimientos...
Mirando estas pisadas un día en el garraf me vieno a la cabeza una duda ya extendida, ¿Por qué las crías humanas son tan vulnerables?, me refiero a que ¿en que momento la evolución decidió que era mejor que nacieramos indefensos? Las crías de nuestros supuestos predecesores (monos en general) no nacen tan indefensas...
¿Crearán las aves una iglesia por el sacrificio de una de ellas para determinar si el agua del mar era potable?
Barcelona, gran ciudad.
Sin duda os habreis encontrado en situaciones parecidas a las circunstancias de la foto de hoy.
Las idas y venidas del malestar de una resaca, la determinación del mundo vegetal, la inquietud del mundo, la estanquidad de la moral humana...la profundidad relativa.
Siempre que escogemos un objeto, lo hacemos basándonos (en mayor o menor medida) en su aspecto. Pero lo que en realidad nos hará deshecharlo o no, en un futuro más o menos lejano, es el significado, que no el significante, que el objeto en sí nos inspire.
¿Definirías el tasncurso de tu vida como flujo constante de emociones alternativas, dosis incontrolada de sentimientos o como una planicie de sensaciones?
A veces, no importa cómo, te encuentras encerrado en una habitación sin salida, y un enorme pato proviniente del espacio exterior te está a punto de pisar...y recuerdas que no debías mezclar alcohol con ibuprofeno (800 mg). El domingo fué duro, hubo fútbol.
¿Que impulsa a una persona a cambiar de sitio donde vivir?
Y pasar el invierno...aletargado.
¿Que profundo deseo de putrefacción guardarán en secreto los seres vivos que tratan siempre de morir?
Un nuevo y, aburrido, caluroso y sofocante día comienza. Todo el mundo se pone en marcha. Yo me despierto, desperezo, enciendo las luces, me estiro y observo mi alrededor. Un vaso de anoche me mira malicioso. ¿He de decidir ahora si está medio lleno?
